Es lo mismo de siempre, pero la ilusión sigue ahí. Sabes que no va a pasar, que es una causa perdida, pero sabes que está ahí, no sé, es raro.
Sigues hablando con esa persona después de un tiempo sin que fuera como antes. Y ahora no es exactamente igual, pero retomas el contacto, hablas, y esa persona es tu amiga. Y te vuelve la puta ilusión de siempre. Lo mítico de que un día te dice una cosa y al día siguiente es como si se le hubiera olvidado que te lo dijo. Que cambia su carácter, que de un día para otro está triste; y tú, después de años, sigues creyendo que va a ser igual que el puñetero día anterior. Que un día está genial contigo y al día siguiente está mal, y la causa es otra persona. Incluso no quiere contarte la razón porque sabe que te sentará mal, sabe que te pondrás triste, que en realidad no quieres saberlo aunque ya lo sepas. Ni siquiera le preguntas, porque has aprendido a cuidarte a ti misma, sabes que no quieres estar jodida, quieres estar pendiente de ti misma y pensar algo más en ti. De todas formas, estás jodida igual, pero no de una forma más amplia, la manera en la que estarías si te lo contara todo. Te lo da a entender, pero se calla por respeto, porque ha comprendido sus errores, porque es una persona increíblemente genial, pero nunca podrá sentir lo mismo que tú. Porque quién sabe, a lo mejor él podría ser la solución a todos tus problemas, todo lo que necesitas, el candidato perfecto. Pero nunca podrás saberlo porque él no te dará la oportunidad.
Poder quitártelo de la cabeza un tiempo, porque nunca fue real, pero que de repente vuelva y siga ese run-run en tu mente. Es como depender de esa persona: se va y todo está bien, vuelve y todo está GENIAL, pero viene y va, viene y va, y esa ilusión nunca permanece.
Sinceramente, es mi amigo y le quiero. Y quiero que siga siendo mi amigo siempre.
Pero esa puta ilusión que un día me da y otro día me quita es lo que me vuelve loca.
Lo mejor: que tengo claro que nadie me volverá a hacer daño nunca más, así que estoy a salvo.
Lo peor: no poder descubrir si con él, quizá, lo superara todo.
Que después de AÑOS siga pasando lo mismo.
Y yo me pregunto: ¿por qué juegas conmigo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario