jueves, 12 de abril de 2012

Echo de menos.

Os echo de menos. La clase. A veces pienso: voy a soltar esto en clase o esto le haría mucha gracia a no sé quién. Y luego me doy cuenta de que no va a haber más clase. De que no estaremos juntos ahí sentados. Así que ese pensamiento me lo tengo que guardar. Y callarme. Y eso es algo que no me gusta nada.

- Huguito: de Hugo echo de menos sus paridas, sus paseos por el CISLAN y verle sonreír. Y sus comentarios graciosos. Y cuando hablaba de Rulo y de las fiestas que se había pegado.
- Diego: de él echo de menos sus "putuques", sus ojazos y cuando me daba un trago de su Coca-Cola y cantaba Estopa conmigo. Y me acuerdo mucho del abrazo que me dio en Carnaval. Y es el mejor presentador del mundo.
- Elena: echo de menos estar con ella en el tren, su risa, nuestros momentos cómplices y nuestros secretos. Ella es, simplemente, la mejor; y tengo mucha suerte de haberla conocido.
- OGR: echo de menos sus "voy a suspender", su hiperactividad y ganas de trabajar, sus ganas de hacerlo todo, y sus conversaciones en el tren. Su risa. Y cuando defiende sus opiniones a capa y espada.
- Diana: sus idas de pinza, su acento y cuando habla de Martín.
-Chus: sus "Espartacus", cuando hablábamos del Saint Anger de Metallica y sus momentazos divertidos "ñiñiñi". Y cada vez que escucho Depeche Mode me acuerdo de él.
- Arancha: su profesionalidad, su voz y el empeño que le pone a todo.
- Caba: sus abrazos, su olor (siempre olía genial) y sus "red hot lucy peppers". También su voz y cuando cantaba Extremoduro y sus paridas.
- Ángela: ella en sí. Su manera de ser. Que me venga a buscar y el olor a vainilla de ella y de su coche. Todo lo que nos contamos, y puedo decir que confío en ella plenamente.
- Deva: escuchar Rock N' Gol con ella y salir de fiesta. Sus enfurruñamientos. Su gusto musical. Su pelo. Cuando lloramos juntas, que no me olvido de aquel día en la cafetería aquella desayunando.
- Sori: ella está conmigo, me acompaña cada día y por eso se ha convertido en alguien especial. Su acento asturiano, su manera de andar a pasitos cortos y su delicadeza. Y los kebabs.
- Savannah: su voz, su pijerío en el buen sentido, que hace todo lo que se propone con todo el esfuerzo del mundo, nuestra primera delegada.
María Lucas: su acento madrileño, sus "ej ques", su manera de explicarse y de hablar y opinar de todo en todo momento.
- Dani: él. Entero. Radiohead. El primer día de todos, donde supe con seguridad que se iba a convertir en alguien importante para mí. Nuestras conversaciones frikis en clase. Baby I'm gonna leave you. Los zombies, el cine, su rebeldía contra las nuevas tecnologías, su pepephone y el tetris y cuando habla, sabe de lo que habla. Sus despistes y su piques con Red Hot. Y su manera de mover el brazo como con desprecio para indicar que lo que estoy haciendo es una pijada xD. El bajo.
- Yeray: es especial. Su voz grave con acento asturiano. Sus brazos. Sus baladas heavys y sus recomendaciones musicales. Y que siempre nos juntábamos para hablar en clase cuando no teníamos nada que hacer. Todo lo que me ayudó y me animó, mi mejor amigo de clase. Mi psicólogo personal. La guitarra.
- María González: su voz cantando. Su pelo, su manera de actuar, de ser. Cuando la vemos en películas y en la tele. El Knockin' on heaven's door.
 - Bruno: su voz, cómo no. Su manera de ir a 180km/h en coche por la autopista, con la música a tope. La capacidad íntegra que tiene para hacer que Oscar se calle xD. Lo fiestero y enrollado que es.

Podría escribir 50 páginas sobre cada uno de vosotros, porque fueron dos años con sus días, y sus horas cada día. Y las cenas y las fiestas. Pero acabaría resultando empalagoso (quizá ya lo sea) y me pasaría como en el mexicano.
Así que, resumiendo, os digo lo de siempre; nunca había sentido esto en una clase, tanto amor y cariño junto, tantos abrazos, tanto buen rollo, tantas risas, tantas idas de olla, tantas locuras.
Y a lo mejor esto os parece una pijada pero yo tengo un tatuaje, que significa muchas cosas, y hay cosas que se van añadiendo a él conforme pasa la vida, pero sólo cosas buenas, para que cuando me sienta mal o este triste lo mire y me acuerde de todo eso que significa. Quiero deciros que vosotros entráis ahí, todos y cada uno de vosotros tenéis un pedacito, porque vosotros me habéis marcado.
Y sé con toda certeza y seguridad que por mucho más que estudie y por muchas más clases que llegue a tener en mi vida, nunca volveré a encontrar una clase como la nuestra. Ni un mínimo parecido.

He dicho.

No hay comentarios: