He tenido una
visión:
Los dos
estábamos en París, delante de la Torre Eiffel. Era invierno, estaba todo
cubierto de nieve. Desearía que fuera Navidad. Yo vestía mis leggins negros, mi parca verde y mis botas moradas, y el gorrito rosa. Tenía el pelo largo.
Estaba bailando cogiendo la nieve y dando vueltas mientras la lanzaba. Hacía
sol. Y tú me mirabas con ojos de estar perdidamente enamorado de mí, no podías
apartar la vista de mí ni un segundo; y no pestañeabas. Me grababas en vídeo
con el teléfono móvil.
La imagen que
tengo en mi cabeza tiene rayas, saltos, como si fuera una peli de serie B que
estuviera estropeada, y tiene un filtro sepia, que no hace más que darle
nostalgia y melancolía. También está a cámara lenta. Empezaba a nevar suavemente.
Nos
besábamos, y eso quedaba grabado en el teléfono también, te abrazaba con fuerza
mientras te besaba. Era mi cumpleaños. Todo quedaba grabado para la posteridad.
Luego íbamos
a nuestra habitación de hotel (en realidad no sé si era exactamente una
habitación o nuestra propia casa). Tenía un balconcito con flores, muchas
rosas, y daba mucho el sol, tanto que parecía verano. Era preciosa. Y allí
hacíamos el amor toda la noche, y nos amábamos.
Y
despertábamos juntos y volvíamos a salir por las callejuelas de allí. Vivíamos
en París. No existía otra cosa que no fuéramos nosotros. No importaba nada:
sólo estar juntos y no salir de aquellas calles. Nunca regresar. Jamás.
Espero que
haya sido una visión de futuro.