domingo, 7 de junio de 2015

Soñar despierta

He tenido una visión:

Los dos estábamos en París, delante de la Torre Eiffel. Era invierno, estaba todo cubierto de nieve. Desearía que fuera Navidad. Yo vestía mis leggins negros, mi parca verde y mis botas moradas, y el gorrito rosa. Tenía el pelo largo. Estaba bailando cogiendo la nieve y dando vueltas mientras la lanzaba. Hacía sol. Y tú me mirabas con ojos de estar perdidamente enamorado de mí, no podías apartar la vista de mí ni un segundo; y no pestañeabas. Me grababas en vídeo con el teléfono móvil.
La imagen que tengo en mi cabeza tiene rayas, saltos, como si fuera una peli de serie B que estuviera estropeada, y tiene un filtro sepia, que no hace más que darle nostalgia y melancolía. También está a cámara lenta. Empezaba a nevar suavemente.
Nos besábamos, y eso quedaba grabado en el teléfono también, te abrazaba con fuerza mientras te besaba. Era mi cumpleaños. Todo quedaba grabado para la posteridad.
Luego íbamos a nuestra habitación de hotel (en realidad no sé si era exactamente una habitación o nuestra propia casa). Tenía un balconcito con flores, muchas rosas, y daba mucho el sol, tanto que parecía verano. Era preciosa. Y allí hacíamos el amor toda la noche, y nos amábamos.
Y despertábamos juntos y volvíamos a salir por las callejuelas de allí. Vivíamos en París. No existía otra cosa que no fuéramos nosotros. No importaba nada: sólo estar juntos y no salir de aquellas calles. Nunca regresar. Jamás.


Espero que haya sido una visión de futuro.